Luis Gilberto Murillo habla de la inhabilidad que pesa en su contra para ocupar el cargo.
A Luis Gilberto Murillo, gobernador del Chocó, el Consejo de Estado acaba de suspenderlo del cargo mientras se resuelve una demanda por su presunta inhabilidad para ocupar el cargo.
Murillo, cuyo trabajo ha sido reconocido a nivel nacional, aseguró que se trata de una persecución política de los viejos 'caciques' del Chocó que quieren recuperar el poder perdido.
Cuando asumió, ¿cómo recibió el departamento?
Con el 82 por ciento de las necesidades básicas insatisfechas, con grandes deficiencias en infraestructura, con problemas de seguridad, con un desastre ambiental generado por la explotación minera ilegal y con una institucionalidad tomada por una alianza entre políticos inescrupulosos, guerrilla y 'bacrim'. También la salud estaba infiltrada por narcotraficantes y había un 'carrusel' de embargos.
¿En ese momento de cuánto eran las deudas de Chocó?
Nos dijeron que 300.000 millones, pero ningún gobernador las certificó porque nadie las depuró. Es uno de los trabajos que iniciamos y ya hemos avanzado en un 80 por ciento. Es algo de lo que nos quedaría inconcluso.
Hasta lo que han depurado, ¿a cuánto asciende la deuda?
La deuda real no debe superar los 150.000 millones de pesos. La mayor parte de la deuda es de salud y educación. Hubo mucha corrupción.
¿Hay riesgo de que quienes tenían el poder en Chocó lo recuperen con su suspensión?
El riesgo es alto si las cosas no salen bien, pero creo que van a salir bien. Por eso le hemos pedido al Gobierno que se garantice que la persona que encargue continúe con los programas que traíamos. De no ser así, los representantes del viejo Chocó podrían volver al poder regional y con ellos, el desgreño administrativo y la pérdida de confianza por parte del Gobierno.
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