Las elecciones que se llevarán a cabo en Valledupar el próximo 4 de octubre, para escoger un nuevo alcalde, son todo menos típicas. Para empezar, no forman parte del calendario nacional de comicios de alcaldes locales, porque se trata de reemplazar a Ciro Pupo Castro, destituido por la Procuraduría e inhabilitado para ejercer cargos públicos. El escándalo estuvo relacionado con el manejo poco transparente de una obra contratada a dedo por 9.500 millones de pesos para la construcción del proyecto Ecoparques de Valledupar.
Pero hay otras razones por las que las elecciones vallenatas se salen del libreto más común. Después de la parapolítica, varios de los principales jefes políticos de la ciudad y del departamento del Cesar están fuera de la contienda porque están en la cárcel o bajo investigaciones. El próximo burgomaestre, en consecuencia, será una especie de relevo que reemplazará a las viejas figuras y llenará un espacio de poder abierto.
La campaña ha sido intensa y disputada, y los candidatos se han sacado todo tipo de acusaciones y señalamientos. Es una pelea para alquilar balcón, en la que ninguno de los aspirantes ha quedado a salvo de cuestionamientos.
Uno de los candidatos con mayor opción es Freddy Socarrás, un médico ex militante de Alas Equipo Colombia, quien según conocedores de la política regional es apoyado por la casta política de los Araújo, de la que hace parte el ex senador Álvaro Araújo, detenido por parapolítica. Según fuentes cercanas a la política vallenata, el ex congresista apoya la campaña desde su sitio de reclusión. "No se le olvide que el papá del ex senador es uno de los que manda en la política regional. Los Araújo han metido mano en esta campaña de manera especial", le dijo a CAMBIO un político que pidió no ser mencionado.
Según periodistas locales, Socarrás, quien ahora milita en el Partido de la U, también recibió un espaldarazo del grupo político del ex gobernador de Cesar, Hernando Molina, hijastro del ex procurador Edgardo Maya Villazón, y quien resultó investigado por nexos con el jefe paramilitar Rodrigo Tovar Pupo 'Jorge 40'. Hoy se encuentra detenido por esa situación.
Socarrás no tiene mayores antecedentes como político. Su única referencia es judicial. Su nombre apareció involucrado en denuncias ante la Fiscalía General de la Nación en 2007, cuando Federmán Cotes Torres, ex miembro del Consejo Directivo de la Universidad Popular de Cesar lo señaló de haber sido cómplice de la elección del actual rector con la anuencia de los paramilitares.
La denuncia, que fue ampliamente difundida en el libro La caída del Imperio Maya, del corresponsal en Colombia del Miami Herald Gonzalo Guillén, asegura que Socarrás, junto con el congresista Álvaro Morón Cuello (detenido por parapolítica) y el jefe paramilitar David Hernández, '39', lugarteniente del jefe paramilitar 'Jorge 40', lo presionaron a renunciar a su candidatura a esa rectoría, para darle paso a José Guillermo Botero, considerado candidato del paramilitarismo, quien ganó las elecciones en 2005 y terminó procesado por la Fiscalía por concierto para delinquir.
Esa denuncia hoy vuelve a salir a la luz porque el candidato Socarrás, a quien ven como una persona idónea para regir los destinos de Valledupar, todavía enfrenta señalamientos por sus presuntos nexos con el grupo paramilitar de 'Jorge 40'.
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